ࡱ> 9 )bjbj .)l$dB|bbbbbbb5B7B7B7B7B7B7B$2D RFV[Bbbbbb[BBbbpBBBBb:bb5BBb5BBXBRQ>1Abz ^.>E?1AB0Bc?F&F1ABAGUINALDO-2009COMENTARIO INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/Image/pixel_arancio.gif" \* MERGEFORMATINET  150 aniversario de la Fundacin de la Congregacin Salesiana   INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/image/2009/strenna/strenna2009_475_it.jpg" \* MERGEFORMATINET  El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la ms pequea de las semillas, cuando crece es ms alta que las hortalizas; se hace un arbusto ms alto que las hortalizas, y vienen los pjaros a anidar en sus ramas.(Lc 4,18-19). Queridsimos hermanos y hermanas de la Familia Salesiana: Os saludo con el corazn de Don Bosco, de cuyo celo y caridad pastoral naci nuestra Familia espiritual y apostlica. Nosotros somos el fruto ms precioso y fecundo de su entrega total a Dios y de su pasin de ver a los jvenes, especialmente a los ms pobres, necesitados y en peligro, lograr la plenitud de vida en Cristo. Despus de los Aguinaldos tan propositivos y comprometedores de los tres ltimos aos, heme aqu para proponeros otro an ms urgente, exigente y prometedor. Es un Aguinaldo que tiene mucho que ver con nuestra identidad y con nuestra misin. De l depende, efectivamente, una presencia ms visible en la Iglesia y en la sociedad y una accin ms eficaz para afrontar los grandes desafos del mundo de hoy. El ao 2009 deber ayudarnos a hacer cada vez ms real la conviccin de Don Bosco, que la educacin de los jvenes requiere una gran red de personas entregadas a ellos y una decidida sinergia de intervenciones para alcanzar las metas que los jvenes esperan para ser significativos para la sociedad. Por esto, en nombre de Don Bosco os pido: Comprometmonos a hacer de la Familia Salesiana un vasto movimiento de personas para la salvacin de los jvenes Dos acontecimientos convergentes Hay dos acontecimientos que justifican la eleccin del tema de este Aguinaldo para 2009: el 150 aniversario de fundacin de la Congregacin Salesiana y la preparacin del bicentenario del nacimiento de Don Bosco (1815-2015). Con la celebracin del primero comenzamos la preparacin del segundo. Lo hacemos recordando la llamada de Juan Pablo II en el Jubileo de 2000: Toda familia religiosa vivir bien el Jubileo volviendo con pureza de corazn al espritu del Fundador!. Por tanto, para nosotros, esta celebracin jubilar significa fidelidad renovada y creativa a Don Bosco, a su espiritualidad, a su misin. Ser un Ao Santo salesiano, durante el cual estamos llamados a revivir con luminosidad y a comunicar con entusiasmo las experiencias de vida, las modalidades de accin, los rasgos de espritu que dirigieron a Don Bosco y, primera entre tantos otros, a Madre Mazzarello a la santidad. En este sentido, no puedo dejar de recordar lo que fue la experiencia de Don Bosco. En un primer momento l se consagr personalmente en cuerpo y alma a la salvacin de los jvenes que vea perdidos por las calles; luego invit a algunos a compartir su trabajo apostlico, abrindose a una especie de primera forma de Familia Salesiana. Pero, despus de haber visto que tantos lo abandonaban y se quedaba solo o casi, reuni alrededor de s a un grupo de jvenes y los educ para formar con l una familia religiosa: as nacieron los Salesianos; despus, vinieron otros grupos, estructurados en diversos niveles, pero con los mismos objetivos apostlicos. Esta rpida visin de recorrido histrico ilumina qu es la Familia Salesiana y su relacin con el ncleo fundamental, los consagrados SDB y FMA, cuyo corazn y cuyo motor, como por otra parte el de toda la Familia Salesiana, es la pasin del Da mihi animas, cetera tolle. sta contiene el espritu que debe caracterizar a todos los miembros y grupos de la Familia Salesiana. Me parece natural que cuanto ms completa es la consagracin, tanto ms es la responsabilidad en la animacin. Esta conviccin nos ha sido confirmada por el Santo Padre, Benedicto XVI, en el Discurso en la Audiencia a los Capitulares del 31 de marzo de 2008: Quiso Don Bosco que la continuidad de su carisma quedara en la Iglesia gracias a la opcin de la vida consagrada. Hoy el Movimiento Salesiano slo podr crecer en fidelidad carismtica si en su seno subsiste un ncleo fuerte y total de personas consagradas. 1. La Familia Salesiana ayer El 150 aniversario de fundacin de la Sociedad Salesiana es una ocasin privilegiada para reflexionar sobre la idea original de Don Bosco y sobre la fundacin concreta de los grupos originarios, suscitados y cultivados por l: los Salesianos de Don Bosco, las Hijas de Mara Auxiliadora, la Asociacin de los Cooperadores Salesianos, la Asociacin de los Devotos de Mara Auxiliadora. Pues bien, partiendo de la parbola empleada por Jess para explicar el Reino de los cielos y su dinamismo, me atrevo a decir que la semilla sembrada por Don Bosco ha crecido hasta convertirse en un rbol frondoso y robusto, verdadero don de Dios a la Iglesia y al mundo. En efecto, la Familia Salesiana ha vivido una autntica primavera. A los grupos originarios se han unido, bajo el impulso del Espritu Santo, otros grupos que, con vocaciones especficas, han enriquecido la comunin y ampliado la misin salesiana. Hoy es evidente a los ojos de todos cmo ha aumentado la Familia, se ha multiplicado el trabajo realizado y el que soamos; se ha extendido sin lmites el campo de accin en beneficio de tantos jvenes y adultos. De todo esto damos gracias al Seor y tomamos conciencia de nuestra mayor responsabilidad, precisamente porque como toda vocacin, tambin sta de la Familia Salesiana est al servicio de la misin, en nuestro caso de la salvacin de la juventud, especialmente la ms pobre, abandonada y en peligro. 1.1La semilla carismtica. El espritu, la mentalidad, la experiencia pastoral, la visin del mundo y de la Iglesia llevaron a Don Bosco hacia algunas convicciones y a las iniciativas correspondientes: la misin universal de salvacin de la Iglesia, que debe asumirse de manera solidaria, de salvar todo el hombre y a todos los hombres. Dentro de tal misin sus hijos y seguidores se deben caracterizar por la preferencia hacia los jvenes, los pobres, los pueblos no evangelizados; la utilidad, ms an, la urgencia y la necesidad impelente de unirse espiritualmente y de asociarse operativamente para empresas que respondan al fin indicado; las posibilidades de que el espritu que se le haba dado tena que ser vivido en diversos estados de vida y, por tanto, tena que contribuir a travs de la unin de los buenos a la gran misin de la Iglesia, insertndose en ella con las prioridades salesianas; la fundacin de los primeros grupos: reunidos espiritualmente alrededor de la experiencia oratoriana, como misin, como estilo, como mtodo y como espritu: con diverso vnculo respecto de la Congregacin Salesiana (ncleo original), con diversa consistencia asociativa, on diverso nivel de compromiso pblico cristiano comorequisito de pertenencia. La funcin histrica de los SDB, de las FMA, de los SS.CC. 1.2La semilla bajo la nieve: el crecimiento silencioso Estas intuiciones se han desarrollado segn la comprensin que los seguidores de Don Bosco podan tener en el contexto de una cierta visin y vida de Iglesia. Este desarrollo se nota: en la permanencia y extensin de los grupos fundados por Don Bosco; en las actualizaciones y revisiones peridicas de los elementos organizativos y espirituales; en el sentido de las relaciones vitales que estos grupos mantienen entre s. Mientras tanto, otros grupos han ido surgiendo en diversos continentes con caractersticas anlogas, porque fueron fundados por Salesianos. Entre stos ciertamente emerge el grupo de las Voluntarias de Don Bosco, traduccin del espritu salesiano en la secularidad consagrada, que era tambin una novedad en la Iglesia. Las nuevas condiciones creadas por el Concilio Vaticano II (Iglesia comunin, renovacin de los Institutos de vida consagrada, vuelta al carisma original, emergencia del laicado) han llevado a descubrir y a evidenciar el carcter de familia carismtica que la constelacin de grupos surgidos poda tener, y a formular tambin orientaciones operativas en ese sentido: comunicacin entre los grupos, expresiones de comunin, funcin animadora de los Salesianos, el Rector Mayor como referencia significativa, elementos comunes de la espiritualidad. Esta nueva mentalidad, sin embargo, debe todava pasar del papel a la vida de cada grupo y a la vida de cada miembro de los grupos, con el fin de que la Familia Salesiana se viva como una dimensin de su vocacin. Sin vosotros, ya no somos nosotros!. 1.3El rbol y el bosque: un desarrollo exuber Algunos hechos han acompaado y sostenido el desarrollo de la Familia: Se ha solicitado formalmente y reconocido pblicamente la pertenencia de los grupos que haban surgido despus de la muerte de Don Bosco. En su conjunto los grupos oficialmente reconocidos son 23 La Sociedad de San Francisco de Sales (Salesianos de Don Bosco) El Instituto de las Hijas de Mara Auxiliadora La Asociacin de los Salesianos Cooperadores La Asociacin de Mara Auxiliadora La Asociacin de los Antiguos Alumnos y de las Antiguas Alumnas de Don Bosco La Asociacin de los Antiguos Alumnos y de las Antiguas Alumnas de las Hijas de Mara Auxiliadora El Instituto de las Voluntarias de Don Bosco Las Hijas de los Sagrados Corazones de Jess y de Mara Las Salesianas Oblatas del Sagrado Corazn de Jess Las Apstoles de la Sagrada Familia Las Hermanas de la Caridad de Miyazaki Las Hermanas Misioneras de Mara Auxiliadora Las Hijas del Divino Salvador Las Siervas del Corazn Inmaculado de Mara Las Hermanas de Jess Adolescente La Asociacin Damas Salesianas Los Voluntarios Con Don Bosco Las Hermanas Catequistas de Mara Inmaculada Auxiliadora Las Hijas de la Realeza de Mara Inmaculada Los Testigos del Resucitado 2000 La Congregacin de San Miguel Arcngel La Congregacin de las Hermanas de la Resurreccin La Congregacin de las Hermanas Anunciadoras del Seor. Han nacido tambin otros grupos que esperan que maduren las condiciones para ser formalmente reconocidos como miembros de la Familia Salesiana; mientras tanto, se cultiva el terreno en el que otros grupos podran todava manifestarse. La Familia Salesiana ha reflexionado sobre la propia identidad (cfr. ACG 358), sobre los elementos que se refieren a su consistencia y unidad, sobre su organizacin para la comunicacin (cfr. Carta de la Comunin y Carta de la Misin). Cada grupo ha tratado de reforzarse, dndose Estatutos o Reglamentos de Vida, lneas para la formacin de los miembros, sntesis de la propia especfica espiritualidad salesiana, y comprometindose a mejorar la organizacin y encontrar caminos u oportunidades de crecimiento y desarrollo. Se ha hecho un esfuerzo comn para profundizar las posibilidades y definir las modalidades de comunin entre todos; ha sido referencia vlida, primero, la Carta de la Comunin y, luego, la Carta de la Misin, que es preciso seguir difundiendo, estudindolas y realizndolas. 2. En el tercer milenio: el hoy y el maana 2.1En el camino de la comunin La Iglesia ha entrado en una nueva fase de comunin, marcada por los Snodos continentales y de la Iglesia universal, por el dilogo ecumnico, por el movimiento interreligioso, por la solidaridad globalizada, por el compromiso de la reconciliacin. Caractersticas de tal comunin son: la revisin de los fundamentos, una mayor extensin, la comprensin ms adecuada de sus condiciones, una mayor visibilidad, una mayor operatividad apostlica y misionera, su referencia a la misin: La comunin engendra comunin y se configura esencialmente como comunin misionera (ChL. 32). Aunque la nuestra es una Familia preferentemente apostlica, por el hecho de ser familia ahonda sus races en el misterio de la Trinidad, origen, modelo y meta de toda familia. Contemplando al Dios-Amor, al Dios-Comunin, al Dios-Familia, comprendemos qu significa para nosotros la misin (ser signos y portadores del amor de Dios), la espiritualidad de comunin, el ser familia. El Padre nos hace pensar en la amplitud del corazn por la que, miembros y grupos de la Familia Salesiana, nos acogemos y reconocemos como hermanos y hermanas, hombres y mujeres amados por l: por l llamados personalmente a trabajar en su campo por un mismo fin. La mezquindad del corazn humano puede levantar barreras, crear distancias y separaciones, buscar como entre los Apstoles el primer puesto, en dao del Reino. A veces son nuestros miedos o reservas a la unidad misma con los otros los que producen efectos semejantes. Corazn, como el del Padre, significa afecto verdadero y profundo por los jvenes y por cuantos consumen la vida por ellos. Se traduce en cordialidad, valoracin de todos y de cada uno, reconocimiento por cuanto cada uno puede y es capaz de dar. El Espritu Santo nos indica una segunda actitud para construir familia: la acogida grata y gozosa de la diversidad. Manifestacin del Espritu son las muchas lenguas, los diversos carismas, los diversos miembros de un cuerpo. Son los millares de millones de hombres, cada uno plasmado singularmente como hijo de Dios. El Espritu no se repite, no produce en serie. Don Bosco fue maestro en hacer florecer la unidad en la diversidad de tipos y temperamentos, de condiciones y capacidades. En su tiempo esta sensibilidad era menos presente. Hoy, en cambio, la diversidad constituye un desafo educativo y pastoral para la convivencia humana, para el testimonio eclesial y para la Familia Salesiana. Diversidad quiere decir abundancia de relaciones, variedad de fuerzas, fertilidad de campos y, por tanto, fecundidad sin clculo. Qu incomparable oportunidad de dilogo, de intercambio de experiencias espirituales y educativas pueden ofrecer en la Familia Salesiana hombres y mujeres, consagrados y seglares, sacerdotes y laicos, en su singular condicin de maridos, esposas e hijos, jvenes, adultos y ancianos, obreros, profesionales o estudiantes, gente de pueblos y culturas variados, en plenitud de fuerzas o en la prueba de la enfermedad, santos y pecadores! Ciertamente, la unidad entre diversos no es un hecho de naturaleza; pero precisamente para que nosotros tuvisemos la fuerza de superar el instinto de autoafirmacin, Jess ha pedido: Que todos sean uno! (cfr. Jn 17,11). Jess, el Seor, el Hijo que se ha hecho nuestro compaero de viaje, que reconcilia todas las cosas, las que estn en el cielo como las que estn en la tierra (cfr. Col 1,20), recapitulndolas en Dios, nos indica una tercera actitud: la voluntad de caminar juntos hacia una meta compartida, de colocarnos juntos en un espacio nada etreo, el Reino; de formar una comunidad reconocible de discpulos que asume conjuntamente su mandato: Id a todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura (Mc 16,15). He aqu las tres actitudes indispensables para crecer en comunin: la amplitud de corazn, la acogida de la diversidad, la voluntad de caminar juntos hacia una meta compartida. 2.2Comunin en la misin y por la misin La comunin genera comunin y esencialmente se configura como comunin misionera (ChL 32). Ahora bien, en el tercer milenio nuestra meta principal es expresar, de modo ms evidente, la comunin en la misin, teniendo presentes los siguientes criterios: Segn las constantes de los orgenes y del desarrollo de la Familia Salesiana: Una cosa ha permanecido constante, como preciosa herencia: la pasin educativa, en particular por los jvenes ms pobres a quienes ayudamos a ser conscientes de la propia dignidad de personas, del valor y de las posibilidades que su vida tiene para Dios y para el mundo. Da mihi animas! Es el lema de Don Bosco que hacemos nuestro! Nosotros miramos a los jvenes, a su dimensin espiritual, y de ellos queremos ocuparnos para despertarles la vocacin de ser hijos de Dios y ayudarlos a realizarla, siguiendo el Sistema Preventivo, es decir, a travs de la razn, la religin y el cario. Esto implica un desapego de todo cuanto nos puede distraer de nuestra entrega a Dios y a los jvenes. He aqu el significado del cetera tolle, que es la segunda parte de nuestro lema. Conforme a las condiciones del mundo de hoy: El mundo unificado a travs de la comunicacin, caracterizado por la complejidad, por el carcter transversal de muchas causas, por la posibilidad de redes, ofrece un escenario nuevo para la misin cristiana, promocional, educativa, juvenil. La Familia Salesiana tratar conjuntamente de dar espesor a la propia presencia en la sociedad e incidencia a su accin educativa: hay el problema juvenil, hay la vida que custodiar, hay la pobreza en sus diversas expresiones que se deben eliminar; hay la paz que promover; hay los derechos humanos declarados que deben hacerse reales; hay Jesucristo que debenos dar a conocer. Como fruto de los ltimos Aguinaldos: Los Aguinaldos de estos ltimos tres aos han puesto en evidencia la emergencia educativa, el compromiso por la familia, la promocin de la vida, la preferencia por los pobres, la solidaridad globalizada, la nueva evangelizacin. Esta nueva fase de la Familia Salesiana estar marcada por una ardiente y activa caridad, llena de fantasa y generosidad: la que ha hecho de Don Bosco una imagen de Jess Buen Pastor, reconocible por los jvenes y por la gente humilde de su tiempo. Nosotros, Familia Salesiana, estamos llamados hoy, en el siglo XXI, a modelar nuestro corazn, pobre y a veces tambin pecador, sobre el de Jess en el que Dios se ha manifestado al mundo como Aquel que da la vida, para que el hombre sea feliz y tenga vida en abundancia (cfr. Jn 10,10). 2.3Algunas exigencias para continuar el camino Surgen inmediatamente algunas exigencias para continuar el camino de crecimiento y alcanzar la meta de la comunin en la misin, que nos hemos propuesto: Profundizar, para comprenderlo mejor, el posible campo comn y las caractersticas operativas de la Misin. Todo esto comporta mirar, reflexionar, dialogar, estudiar, rezar juntos para encontrar el camino que hay que recorrer en espritu de comunin. Es el signo del amor que los jvenes esperan y del que ciertamente sentirn el impacto y el beneficio. Poner en el centro la espiritualidad como impulso para la comunin por la misin, conforme con el tiempo de la Iglesia y con las condiciones de la experiencia religiosa actual; de ello se deduce la urgencia de la formacin de los miembros y la implicacin de otros. La santidad: sta es la fuente y la energa de la que deriva un vasto movimiento de personas que, de diferentes formas, trabajan por la salvacin de la juventud (Const. SDB 5): la Familia Salesiana. No se puede pensar que ella puede ser el resultado de una organizacin incluso perfecta o de tcnicas refinadas de agregacin. La ha suscitado el Espritu y vive del Espritu. A esta Familia hago la presente invitacin a adquirir una nueva mentalidad, a pensar y obrar siempre como Movimiento, con intenso espritu de comunin (concordia), con convencida voluntad de sinergia (unidad de propsitos), con madura capacidad de trabajar en red (unidad de proyectos). En el Reglamento de los Salesianos Cooperadores, Don Bosco escribi: En todo tiempo se juzg necesaria la unin entre los buenos para ayudarse recprocamente en hacer el bien y tener alejado el mal Las fuerzas dbiles, unidas, se hacen fuertes: Vis unita fortior, funiculus triplex difficile rumpitur. No debemos olvidar nunca que hemos sido fundados por un Santo de la caridad social, Don Bosco (cfr. Deus Caritas Est, nm. 40), pero que era consciente de que el trabajo educativo pastoral tiene necesidad de una caridad en cooperacin, para la que el Espritu Santo suscita carismas. Asegurar la capacidad autnoma de los grupos en cuanto al propio desarrollo, a la formacin de los propios socios, a las iniciativas apostlicas. Comprender y experimentar formas giles de colaboracin: pensar globalmente, obrar localmente. Profundizar la experiencia salesiana que se desarrolla en la condicin laical. 3.Lneas para el futuro Fruto de este Aguinaldo debe ser, pues, un esfuerzo conjunto ms visible y tambin ms concreto en la lnea de la misin. Son muchas las propuestas que hay que comprobar, teniendo en cuenta la evolucin de la vida y de ciertas prioridades. A esto apuntan la Carta de la Comunin y la Carta de la Misin de la Familia Salesiana. Mientras la primera precisa cuidadosamente nuestro ADN comn, es decir aquellos elementos que caracterizan nuestra identidad carismtica salesiana, la segunda representa una declaracin de propsitos y de orientaciones. El objetivo de ambas es, en primer lugar, el de crear conciencia, formar mentalidades, hacer surgir una cultura de la Familia Salesiana Las dos deben llevar a cada uno de los miembros de los diversos grupos a sentir que sin los otros no es lo que debe ser y, por consiguiente, deben producir sinergias variadas, mltiples, no todas institucionalizadas. Espero y deseo que un fruto de este Aguinaldo sea la Carta de la espiritualidad, de la que he hablado varias veces. La espiritualidad es la motivacin de fondo y el dinamismo ms potente del compromiso de cada miembro de la Familia Salesiana, la que puede garantizar una mayor eficacia e incidencia en la accin educativa y evangelizadora . 3.1las sinergias en la misin La referencia a la Carta de la Comunin y a la Carta de la Misin nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre las posibles condiciones de sinergias en la misin. Debemos, ante todo, tener presente que nosotros tenemos ya una misin comn y la estamos realizando. Es la misin suscitada y articulada por el Espritu Santo en diferentes servicios e iniciativas, en diferentes modalidades de intervencin, pero en convergencia de objetivos, contenidos y mtodos, como se lee en todas las constituciones, reglamentos o estatutos de los diversos grupos. Esto ha sido obra del Espritu Santo, cuando del tronco salesiano ha hecho germinar y crecer una nueva rama con sus especficas caractersticas. Esto nos debe hacer comprender que la primera condicin para la comunin y la misin comn es que cada grupo realice, con el mayor esfuerzo posible, la propia vocacin y misin, que le infunda continua vitalidad con fidelidad y creatividad. El Espritu ya nos ha articulado en hombres y mujeres, consagrados y laicos, presentes entre la juventud, entre los enfermos, entre los pueblos que evangelizar, etc. Si cada grupo, con el espritu y los objetivos que estn declarados en el propio estatuto y que son conformes con la espiritualidad salesiana, cumple este fin, tenemos la misin salesiana ya cumplida. La primera gran ayuda y la mejor realizacin de la Carta de la Comunin y de la Carta de la Misin es, pues, la conciencia de complementariedad al servicio de una gran misin, a la que debe seguir la apertura y la disponibilidad para apoyar y sostener la misin comn por parte de cada grupo. Pero nuestros tiempos consienten y requieren nuevas expresiones de la misin comn. Hay hoy, como hemos subrayado en los Aguinaldos de los ltimos aos, causas transversales (como la familia, la vida, la educacin, los derechos de los menores, el problema de la paz, el tema de la mujer, la proteccin de la naturaleza), que pueden comprometernos a todos. Hay, sobre todo, la solidaridad global que se est expresando de diversas formas y busca adhesiones, declaraciones pblicas, presiones sobre los organismos que orientan la vida de las naciones y del mundo. Y hay tambin nuevas posibilidades de vinculacin en red y de comunicacin; y esto lleva a diversas formas de intervencin y a activar sinergias que antes no eran posibles. Nosotros queremos que produzcan frutos las posibilidades todava inexploradas en la misin salesiana y aprovechar las oportunidades que nos ofrece nuestro tiempo, haciendo converger capacidades adquiridas y creatividad renovadora. Estoy convencido de que la Familia Salesiana se presentar con credibilidad en la Iglesia y ser pastoral, espiritual y vocacionalmente fecunda para los jvenes, si logra trabajar conjuntamente por ellos, como verdadero Movimiento. No debemos olvidar que el Movimiento se caracteriza por algunas ideas-fuerza y un espritu comn. Ms que en un estatuto, es en un espritu y en una praxis donde se encuentran y convergen los miembros de los diversos grupos de un movimiento. Es una adhesin ms vital que formal! Desde esta perspectiva el Movimiento Salesiano es mucho ms grande que la Familia Salesiana, porque incluye a los mismos jvenes, a los padres de nuestros destinatarios, a los colaboradores, a los voluntarios, a los simpatizantes de la obra salesiana, a los bienhechores, tambin a los no cristianos, como sucede en tantas partes del mundo, especialmente en Asia, pero no slo. Se trata de personas que participan parcialmente en la misin o en el carisma salesiano. Ellos son los Amigos de Don Bosco. Es en el interior de tan gran Movimiento donde se encuentra la Familia Salesiana como su ncleo animador. 3.2Los recursos Con qu recursos contamos? En primer lugar apuntamos a la formacin de las personas y al robustecimiento de las comunidades o grupos. Pero tenemos tambin necesidad de la elaboracin y de la adquisicin de una cultura o mentalidad carismtica comn, para lo que deben servir la Carta de la Comunin y la Carta de la Misin. El apoyo organizativo es ciertamente til, pero tiene slo un valor subsidiario y debe adaptarse a las exigencias y a las situaciones concretas. Por tanto, seguimos creyendo que la Familia Salesiana es, ante todo, hoy todava, una realidad carismtica, cuyos grandes recursos son el Espritu y la creatividad; todo esto apoyado en una suficiente estructura organizativa. Respecto de la misin, hay todava otro aspecto que hacer notar. Nos decimos corresponsables en la misin. Pero debemos tener presente que la misin, que se refiere a diversos campos (reas, dimensiones), con objetivos y espritu comunes, no implica necesariamente corresponsabilidad en cada iniciativa particular o en cada territorio particular. Segn se desciende de la visin del gran mbito de la misin a su realizacin concreta, se ver si convienen colaboraciones bilaterales, trilaterales, sin aferrarnos apriorsticamente a ninguna estructura global que gue preventivamente la totalidad. Tener un objetivo claro y seguir el curso de la vida y de la realidad es lo que nos conviene. como hemos repetido en el sexenio pasado sobre el pensar globalmente y el obrar localmente, dando fuerte vitalidad a las clulas, a los organismos esenciales, a los organismos intermedios y, finalmente, a la estructura ltima.. 3.3Algunos campos de colaboracin Los jvenes Todos tratamos de trabajar con el mayor nmero de jvenes con diversas iniciativas. Observamos que entre los jvenes se estn consolidando, especialmente en estos ltimos tiempos, los grupos juveniles que quieren hacer un camino de crecimiento humano y de fe conforme al Sistema Preventivo, que sabemos no es slo metodologa, sino tambin un modo de concebir los contenidos. En ellos se forman los lderes, que son llamados animadores, acompaantes, etc. Se est consolidando, en particular, el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), en el que convergen grupos juveniles que nacen y se forman en la Familia Salesiana y que quieren formar parte de ella. sta es una posibilidad ofrecida a todos. Hasta ahora en la animacin del MJS hay una fuerte colaboracin entre los Salesianos y las Hijas de Mara Auxiliadora. Deseo y espero que en el futuro se haga ms intensa la participacin tambin de los Salesianos Cooperadores y de los Antiguos Alumnos, promoviendo el MJS entre sus grupos juveniles. Tambin sta es una iniciativa que se ha concordado entre las ramas de la Familia Salesiana ms cercanas entre s y ms presentes en el campo juvenil. En efecto, FMA y SDB tienen una larga experiencia, muchas obras y organismos de animacin activos ya desde hace mucho tiempo. Pero la participacin est abierta a todos los dems. La participacin se realiza a partir de una plataforma que se elabora en la ocasin de cada encuentro o acontecimiento. Para los grupos juveniles es til tener una plataforma comn de formacin humana, de camino de fe y de propuesta vocacional, porque todo esto realiza el concepto educativo de Don Bosco. Por tanto, hay sinergias ya existentes y posibilidades de aperturas a otros en el Movimiento Juvenil Salesiano, que ya nota que tiene una conciencia mundial. Recorriendo la Congregacin he visto cmo el mensaje del Rector Mayor mandado cada ao desde Turn, con ocasin de la Fiesta de Don Bosco, agrega mundialmente a los grupos que estn presentes en los diversos continentes. Hay, pues, un espacio juvenil donde podemos educar a los jvenes tambin en las futuras sinergias y en la futura solidaridad. Lo demuestra tambin el xito de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que llegan a reunir, a pesar de las distancias y los costos, a jvenes de todas las partes del mundo, pertenecientes a grupos diocesanos, a grupos animados por institutos religiosos, por los movimientos, o simplemente que se identifican con este tipo de iniciativas. La propuesta vocacional Unido al tema del MJS est el de la propuesta vocacional, de la orientacin vocacional y de nuestro testimonio. Sabemos que Don Bosco, que tena una gran estima de los seglares, gozaba cuando poda dar a la Iglesia sacerdotes y consagrados. En efecto, si es verdad que todos tienen igual dignidad e igual llamada a la santidad, es tambin verdad que en la dinmica temporal del reino de Dios hay vocaciones que mueven particularmente la comunidad eclesial. Entonces es importante que nosotros estemos unidos tambin en este objetivo. Haciendo hacer a nuestros grupos o a nuestros jvenes un camino de formacin humana y cristiana, les proponemos el abanico de las vocaciones, haciendo tambin notar el mayor compromiso de sequela Christi propio de algunas vocaciones especficas. La finalidad de los grupos juveniles, formados por nuestras ramas particulares de la Familia Salesiana, no es tener un cultivo de polluelos para la propia Asociacin. Nuestra finalidad es la educacin cristiana y la orientacin del joven en la vida. Debemos saber hacer llegar al joven la llamada de Cristo, indicando cmo en la dinmica temporal del Reino hay tambin vocaciones de mayor compromiso. Debemos ser capaces de suscitar en los jvenes deseos de formacin y de disponibilidad, ser capaces de orientarlos hacia vocaciones de servicio y de gran significado (entre stas coloco tambin el voluntariado), todo en el realismo del Reino. Las Misiones Un tercer campo en el que estamos ya colaborando, un campo que la solidaridad y cooperacin actual pueden ensanchar ofreciendo nuevas posibilidades, son las misiones. En las ltimas expediciones misioneras se ha ido consolidando, al lado de los religiosos, la presencia de seglares, individuos, parejas e incluso familias enteras. Es precioso constatar que, dentro de la Familia Salesiana, hay grupos que incluyen el trabajo misionero en su misma denominacin. El trabajo misionero, sin embargo, tiene diversidad de expresiones y de iniciativas, especialmente en este nuestro tiempo en que se habla de solidaridad globalizada. Hay nuevas posibilidades de compromiso misionero. Hay la posibilidad de la presencia personal, hay la posibilidad del hermanamiento y la del sostn a distancia en diversas formas. Viendo la diferencia entre las distintas partes del mundo, pienso cun precioso sera si hubiese una red de hermanamientos en grado de aportar recursos que respondan a las diversas necesidades; y donde hay fuerzas disponibles, estar abiertos a colaboraciones temporales o incluso definitivas. Esto en fase de proyecto y sucesivamente por su realizacin en sinergia. El Boletn Salesiano Hay otro sector, muy importante, donde ya estamos colaborando: es el campo de la comunicacin en la Iglesia y en la sociedad. Cada grupo tiene el propio rgano de comunicacin interna, que distribuye luego fuera del grupo. Pero sabis que hay una revista o un rgano que nos representa a todos y es el Boletn Salesiano. Nosotros decimos que es un rgano para la Familia Salesiana, para el Movimiento Salesiano y para toda la opinin salesiana del mundo, que presenta el punto de vista de la Familia sobre las realidades que estamos viviendo, y abre al mundo una ventana sobre la realidad salesiana. Es verdad que el Boletn est gestionado y llevado adelante por la Congregacin Salesiana. Sera superfluo y pesado crear un grueso organismo de representatividad. Se est dando cada vez mayor espacio a la Familia Salesiana en el consejo de redaccin y se van presentando nuestras realidades, ms bien que dividir en lotes las pginas, lo que no es oportuno. De la imagen que el Boletn logra crear, todos recibimos su beneficio. 3.4 Visibilidad eclesial de la presencia salesiana como "Movimiento" Sera interesante, a travs de todas las sinergias que hay que poner en acto, obrar cada vez ms como Movimiento y as tener una presencia visible en la realidad social y eclesial. Debemos superar dos peligros, que no son nada imaginarios: por una parte, un protagonismo demasiado aclamado y, por otra, un absentismo injustificable. Ms que una obra de gran propaganda o afirmacin declamada en la Iglesia local, debera ser bien clara nuestra presencia solidaria con el Obispo, con los sacerdotes; deberamos mostrar nuestra capacidad de obrar por algunas causas, haciendo ver que no estamos en funcin de nosotros mismos, sino de la comunidad eclesial que, a su vez, est en funcin de la salvacin del mundo. 3.5Una cultura de la Familia Salesiana Con el fin de que la cultura de la Familia, es decir, la visin y la mentalidad del trabajar juntos, pase a todas las ramas y a todo el rbol es indispensable que todos los socios de cada grupo se hagan conscientes de pertenecer a un vasto Movimiento de personas, nacido del corazn apostlico de Don Bosco, y se manifiesten dispuestos a las sinergias, a las convergencias, a las colaboraciones mltiples, diversas, giles, actualizables. No buscamos una gran organizacin que establezca desde el vrtice las cosas que hacer, sino un fuerte impulso de espiritualidad para dar vida a las clulas y a los rganos, para que ellos creen las colaboraciones posibles. De esta perspectiva nace como primera tarea la de hacer leer a todos la Carta de la Comunin y la Carta de la Misin. Se encuentran en ellas las grandes ideas que transmitir y las grandes opciones que tomar. Pero, adems del estudio de estos documentos, ayudar hacer entre los diversos grupos experiencias de convivencia, de espiritualidad, de fraternidad, de colaboracin. Esto elevar el nivel de confianza recproca, el aprecio de las posibilidades que el carisma y la Familia de Don Bosco tienen. La meta es siempre pasar de la concordia a la comunin de objetivos, a la colaboracin y corresponsabilidad en proyectos comunes sobre el territorio, social y eclesial. 4. Sugerencias para concretar el Aguinaldo He aqu algunos pasos para hacer que la Familia Salesiana llegue a ser un vasto Movimiento al servicio de la salvacin de los jvenes. 4.1Colaborar juntos en la formacin y en la profundizacin de la mentalidad carismtica de Familia Salesiana Para ello hay que esforzarse en: hacer objeto de estudio y de profundizacin la Carta de la Comunin y la Carta de la Misin por parte de cada grupo de la Familia Salesiana, para hacer crecer en cada miembro la cultura de Familia y la conciencia de Movimiento; compartir las conclusiones de este estudio en la Consulta local e inspectorial de la Familia Salesiana y escoger, como conclusin, algunas lneas operativas de participacin y sinergia al servicio de la misin salesiana en el propio territorio. 4.2Cromover un compromiso compartido Estudiar juntos, entre los diversos grupos de la Familia Salesiana presentes en un territorio, la situacin de los jvenes de hoy, sobre todo alrededor de los grandes desafos de la vida, de la pobreza en sus diversas expresiones, de la evangelizacin, de la paz, de los derechos humanos y buscar: caminos para mejorar las iniciativas ya en acto, mediante una mayor colaboracin y trabajo en red; nuevas iniciativas que promover con la aportacin especfica de los diversos grupos presentes. 4.3Un instrumento de comunin: la Consulta local e inspectorial de la Familia Salesiana Dar mayor consistencia a la Consulta local y a la Consulta inspectorial de la Familia Salesiana, buscando la forma ms adecuada para realizarla, para que no sea slo una ocasin de intercambio de ideas y experiencias, sino sobre todo un instrumento para reflexionar juntos sobre los desafos de la misin en el propio territorio y para compartir algunas lneas fundamentales de respuesta que cada grupo se esfuerza por asumir segn sus posibilidades; para buscar caminos de colaboracin gil y bien articulada en proyectos educativos y de evangelizacin, sobre todo al servicio de los jvenes. 4.4 Algunas plataformas de colaboracin y de trabajo en red que hay que promover y desarrollar La animacin del Movimiento Juvenil Salesiano, desarrollando en los diversos grupos juveniles animados por los grupos de la Familia Salesiana el compromiso de compartir y participar en el Movimiento Juvenil Salesiano; implicndose en el acompaamiento de los grupos y de los jvenes; compartiendo en el camino formativo de los grupos un itinerario de educacin en la fe que los ayude a descubrir y asumir la propia vocacin apostlica en la Iglesia y en la sociedad. La animacin y promocin entre los jvenes y los adultos del Voluntariado salesiano social y misionero como respuesta salesiana a los grandes desafos del mundo juvenil de hoy, en particular de los ms pobres y en peligro. La promocin de vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales de especial compromiso para el servicio de la Iglesia y en particular en la Familia Salesiana, mediante: la participacin en las iniciativas vocacionales promovidas en la Iglesia local; el testimonio de la propia vida vivida como vocacin, y la presentacin de las diversas vocaciones en la Iglesia y en la sociedad, de modo especial en la Familia Salesiana; una particular atencin y acompaamiento de los jvenes en su camino de pareja con iniciativas adecuadas; el apoyo a las familias y a los padres en su compromiso educativo, promoviendo escuelas de padres, grupos de parejas, etc. Conclusin Concluyo con una oracin a Don Bosco, padre carismtico de toda la Familia Salesiana, compuesta por don Egidio Vigan. Me parece ms que nunca oportuna porque est particularmente pensada y es programtica. Y, como de costumbre, con un cuento ilustrativo del Aguinaldo. San Pablo hablando de la realidad de la Iglesia haba hecho suya la metfora del cuerpo que aun siendo uno tiene muchos miembros y todos los miembros, aun siendo muchos, son un solo cuerpo (1 Cor 12,12). Para hablar de la Familia Salesiana yo he preferido subrayar junto a la unidad, a la que hace referencia la imagen del cuerpo, la vitalidad, el dinamismo propio del movimiento, por lo que he usado la imagen del bosque, tambin para recordar la parbola inicial de la semilla que se hace rbol y del rbol que llega a ser bosque. He aqu la oracin de la Familia Salesiana: Padre y maestro de la juventud, San Juan Bosco, que, dcil a los dones del Espritu Santo, legaste a la Familia Salesiana el tesoro de tu predileccin por los pequeos y los pobres, ensanos a ser cada da para ellos signos y portadores del amor de Dios, cultivando en nuestro nimo los mismos sentimientos de Cristo Buen Pastor. Pide para todos los miembros de tu Familia un corazn bondadoso, constancia en el trabajo, sabidura en el discernimiento, valor para testimoniar el sentido de Iglesia y generosidad misionera. Alcnzanos del Seor la gracia de ser fieles a la alianza especial que el Seor ha sellado con nosotros, y haz que, guiados por Mara, recorramos gozosamente con los jvenes el camino que conduce al amor. Amn. Y he aqu el cuento metafrico: Los ABETOS El aullido del lobo corri como un escalofro a lo largo de toda la montaa. Un ciervo, que roa plcidamente la rica hierba cubierta de roco, se asust y se alej corriendo a ms no poder, a travs del pinar. La imponente cornamenta del ciervo desfloraba y sacuda las ramas. Una pia hinchada y madura se desgaj de una rama de abeto y rod hacia abajo por la pendiente, salt sobre el saliente de una roca y, con un golpe sonoro, acab en una hondonada hmeda y bien expuesta. Un puado de semillas sali disparada de su cmodo alojamiento y se esparci en la tierra. Hurra!, gritaron las semillas al unsono. Lleg el momento!. Lo hemos conseguido! Aqu no hay ardillas ni topos, estamos fuera de peligro!. Comenzaron con entusiasmo a germinar para cumplir la misin que arda en su pequeo corazn y que es la funcin de todo rbol: tener el cielo unido a la tierra. Para ello, los rboles echan races profundas y extienden ramas nudosas hacia el cielo. Si no hubiese rboles, el cielo ya habra desaparecido. Comenzaron, pues, las semillas a esconderse en la tierra, pero descubrieron bien pronto que siendo tantas provocaban algunos conflictos. Crrete un poco ms all, por favor!. Est atenta! Me has metido el botn en un ojo!. Y as sucesivamente. De todos modos, rozndose y codendose, todas las semillas encontraron un rinconcito para germinar. Todas menos una. Una hermosa y robusta semilla declar claramente sus intenciones: Me parecis un montn de ineptas! Amontonadas como estis, os robis el terreno una a otra y crecis raquticas y desmirriadas. No quiero tener nada que ver con vosotras. Por m sola podr llegar a ser un rbol grande, noble e imponente. Yo sola!. Con la ayuda del viento, la semilla logr alejarse de sus hermanas y hundi sus races, solitaria, en la cresta de la montaa. Despus de alguna estacin, gracias a la nieve, a la lluvia y al sol, lleg a ser un magnfico abeto joven que dominaba el valle, donde sus hermanas se haban convertido en un bosque que ofreca sombra y descanso fresco a los caminantes y a los animales de la montaa. Aunque no faltaban problemas. Estte quieto con esas ramas! Me tiras las agujas. Me robas el sol! Ponte ms allᅻ. Quieres dejar de despeinarme?. El abeto solitario los miraba irnico y soberbio. l tena todo el sol y el espacio que deseaba. Pero una noche de final de agosto, las estrellas y la luna desaparecieron bajo un montn de nubarrones amenazadores. Silbando y revoloteando, el viento descarg una serie de rfagas cada vez ms violentas, hasta que desolando la montaa se abati la tempestad. Los abetos del bosque se estrecharon los unos contra los otros, temblando, pero protegindose y sostenindose recprocamente. Cuando la tempestad se aplac, los abetos estaban extenuados por la larga lucha, pero se encontraban a salvo. Todos menos uno. Del abeto soberbio solitario no quedaba sino un trozo astillado y melanclico en la cima de la montaa. En la primavera sucesiva, los rayos del sol acariciaban decenas de tiernos vstagos que la brisa de la noche acunaba emocionada. Entre las ramas de los abetos muchos pjaros y ardillas haban encontrado refugio. Superado el invierno, en la base de los troncos robustos, haban nacido plantas y flores de mil colores. Era el don que, sin quererlo, el viento y la lluvia de la tempestad haban hecho a la montaa. Queridsimos hermanos y hermanas, amigos todos, os deseo un ao 2009 rico de gracias y os confo el compromiso de hacer realmente de la Familia Salesiana un vasto y solidario movimiento de personas para la salvacin de los jvenes. Con afecto, en Don Bosco Pascual CHVEZ VILLANUEVA Rector Mayor   HYPERLINK "http://www.sdb.org/ESP/pagine/SottoPagine/"  INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/image/Costituzioni/preferiti.gif" \* MERGEFORMATINET |  HYPERLINK "http://www.sdb.org/ESP/pagine/SottoPagine/"  INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/image/send.gif" \* MERGEFORMATINET |  HYPERLINK "http://www.sdb.org/ESP/pagine/SottoPagine/" \t "_blank"  INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/image/stampa.gif" \* MERGEFORMATINET   INCLUDEPICTURE "http://www.sdb.org/IMAGE/pixel_arancio.gif" \* MERGEFORMATINET  HYPERLINK "http://www.sdb.org" \t "_parent" HOME PAGE HYPERLINK "http://www.sdb.org/ESP/Sezioni/_1_30_.asp" \t "_self" MAPPA DEL SITO HYPERLINK "http://www.sdb.org/ESP/Sezioni/_1_29_.asp" \t "_self" CONTATTACI Direzione Generale Opere Don Bosco, via della Pisana, 1111 - 00163 Roma, Italia  lop12    1 2 v+%&"'y+/ϻzif0J!0JB*CJOJQJ^JaJph 56\] 0J5\!B*CJOJPJQJ^JaJph&jB*CJOJQJU^JaJphB*CJOJQJ^JaJph&jB*CJOJQJU^JaJph <B*CJOJQJ^JaJphB*OJQJ^JphjB*OJQJU^JphCJaJ(pTWU5$$IfT634a $$If\$a$$IfK$$IfT0634a $$Ifa$ $$Ifa$)12mH  2 |$If$If5$$IfT634a $$Ifa$5$$IfT634a uvD]g 7!!"$%&^& $ & F$Ifa$ $ & F$Ifa$ $ & F$Ifa$$If$$If[$\$a$^&&"'c''''3((((2)W)))))*<*[**** +@+y+ & Fdd$If[$\$$$If[$\$a$y+e,Q-r.///01)1Z1r112/?Y?Y@@C $$If^a$ $ & F$Ifa$ & Fdd$If[$\$$$If[$\$a$$If$If $ & F$Ifa$//02/?Y?CCQFwFxIIRRRWW[flflllvvL|X|Z#K4Ő a >EM^`kѯүӯԯĶ!B*CJOJPJQJ^JaJph <B*CJOJQJ^JaJphCJaJ6B*OJQJ]^Jph#6B*CJOJQJ]^JaJph0J 0J6] 0J5\B*CJOJQJ^JaJphB*OJQJ^Jph8CCQFwFxIICJKQ(RRRRRWW[flfff $ & F$Ifa$$If$If $ & F$Ifa$$$If[$\$a$$If $$If^a$ & Fdd$If[$\$fgChllvvL|Y|Z#K4Ŏ $ & F $Ifa$$If$If$$If[$\$a$ $ & F$Ifa$VҔaߖun 3$If $If[$\$^ $ & F $Ifa$ $ & F $Ifa$ $ & F $Ifa$$$If[$\$a$ $ & F $Ifa$3_@`k>L;lQʦۦĩA%$If$$If[$\$a$ Iѯүӯԯկ֯ׯد$IfK$$If5$$IfT634a$$If[$\$a$ԯկ֯دٯlmnopxyKLMͮ{gXgB*CJOJQJ^JaJph&jB*CJOJQJU^JaJphj5B*OJQJU^Jph&jB*CJOJQJU^JaJphB*CJOJQJ^JaJph&jB*CJOJQJU^JaJphB*OJQJ^JphjB*OJQJU^JphB*OJPJQJ^Jph <B*CJOJQJ^JaJphCJaJ"#,-./qrŲƲвѲҲӲ%&')ȻȫțȻȫȔȻȫȔȻȫȔȻ 0JB*phfff 0JCJaJjB*OJQJU^JphB*OJQJ^JphCJaJB*OJPJQJ^JphjB*OJQJU^Jph&jB*CJOJQJU^JaJph&jB*CJOJQJU^JaJph%.ҲdX[d|RR dx$If $$Ifa$5$$IfT"634a$If_$K$L$IfFMj{ 6    34aҲӲ&')Pe`$a$5$$IfT"634a$If]$$IfTxF} "rrr6    34a,1h/ =!"#$% Dd  S vAVhttp://www.sdb.org/Image/pixel_arancio.gifbsk|̄8Dnsk|̄8PNG  IHDR%VPLTE5Z@_bKGDH cmPPJCmp0712Om IDATc`clIENDB`oDd   S Azhttp://www.sdb.org/image/2009/strenna/strenna2009_475_it.jpgR]X ؞-?6J9F1X ؞-?6JJFIFddDuckyF&Adobed "Fp    ! 10AP"2@$`B#43C5% !1AQaq"2B#R3 br$0PCS4c@sDd%!1 0PAQaq@p`"2B!1AQaq 0P@` N@8tN=b=m/@DPxZ2MmI֗bɘ~&>'@ QUίm8Bu<ĠArnϳi5`r.t}m>7wn vn9U:6RkP]dF-Fɯ"Z8ż"BafkZG;VZߜXX-kpDPnikW\0HK~nj/Nu( 6̯5Z%SIɬd[ΰm#0E3޼Ƶi:6B &pa"*V_,k4Pﳤ:zGiHWto;_IߤTڰOPeHA:^V[޴_mşdrtDPp[>!?_=سT:ptӀ@@i_Wbz- Ek@魄DPo lOxzgޗ#Op}ݦxBB[WvK,9lW=P/k\{Ry}zO+_;)sG/IKQ?oMibuwK5VuųrkS賣/ϧ|_~͛=ϰ _+O'}^{3}D9场pW g2k\׋}{%֔1}X#ϯ)f|m[:1Wvb&ޥB*'E"Q,Msͻ[,7OArk?VhMy~g\%|gi>BՋ#i*Y~UuRԛJ1(Z599j q,VbkwC efNc_dFEDҺ ?ϕ?e%+/ކz}?:%rF&VI b}ZF(PqhV@pI>A'/iWoΞrw/-2{\SHξ*OS}`3[:s|s+[z)t-a>']ӳ+&1oPijW{)~ѻ1DZu2pU+oռK\y=i[Z>w>Zw_B@F3վvd&eFQ|7:f@sJK[EP3? ֬=-sye,tH#Lx/tʁQ>5r+\r3_~Cj%jr0KWV$= LxxI|g˦Q&>8Stfz"Xc-tn̼N1d"$&CR^s(o) ǸzJhCDx<R'8pu)vB󞯯 ЎꈾɏPϋ>'8Z. +N_W{:&R m~`5fz'/;3#~fs?_וE6pXH&t#vΔws9LK tO@3Rz($%dVJY+%dVJY+%dVJY+%dVJY+%dVJY+%dVJY+%dVJY+%d/ZkCQ1յ|_qѴ֗ ޤ]66:ki6 !]њ~KlOBe V]&~?WOo~~9Rՙ}忾%CTMcJlT뫜ֽ:ũ^uQҊ׺liXV#%Ih+%]&_ ggVmjv[wWmj6fMSep{ꮨfDV䩳1lz OM>~^Z[mQ]xv䵫>Cb͞ ͒Ÿ/-]aNO|0.Fݓ-Iz{6? 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